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Guatemala vista por Estados Unidos: habla el embajador McFarland Descargue Aquí 

Una propuesta lógica

Del año 2000 a la fecha, nuestro invitado de esta noche ha observado un cambio importante en la sociedad: cada vez hay más ciudadanos intentando hacer mejor las cosas para bien del país. Por eso, dice el embajador Stephen McFarland, iniciativas como la CICIG o la incorporación de sectores indígenas al proceso sociopolítico están marcando el rumbo del país que veremos en el futuro.

Y en esa ruta, cabe analizar la problemática nacional: hay dificultades serias en términos de miseria, inseguridad y narcotráfico, pero debemos tener claro que el derecho a la vida es el principal desafío para el actual y futuros gobiernos.

A criterio del embajador norteamericano,  las relaciones entre nuestros países  deben verse un poco más allá de la lucha contra el narcotráfico. Podemos tener en Guatemala un compromiso de fortalecer la democracia y cumplir con los acuerdos que se han establecido entre ambos pueblos para cumplir con ese fortalecimiento.   Y en esto, dice nuestro invitado,  para hablar –por ejemplo-  de un levantamiento del embargo de armas es preciso que las fuerzas de seguridad den una muestra de  buena voluntad y hagan efectiva la liberación de los archivos secretos del ejército.

Desde la perspectiva del gobierno norteamericano, la lucha contra los delincuentes debe enmarcarse en un compromiso de respetar la ley y aplicar los derechos humanos.  Hay avances en la conducta del Ejército desde la firma de la paz y Guatemala puede encaminarse  a que el Estado completo haga su parte, dice el embajador.

En cuanto al tema migratorio, el embajador McFarland cree que una buena parte del futuro del tema depende más que del TPS, de la reforma migratoria. Y profundizando un poco más: el flujo de los migrantes dependerá del tema humano, de las oportunidades que los ciudadanos tengan en este país.

Con relación al tema electoral, Estados Unidos es clarísimo: está en posición neutral, por el respeto que merece el país, por los valores democráticos de ambas naciones y por el esfuerzo que están haciendo los ciudadanos y las instituciones nacionales.  A juicio de nuestro invitado, fortalece el proceso democrático  el fallo unánime de la Corte de Constitucionalidad, porque los magistrados transmitieron al pueblo una señal de fortaleza y compromiso inflexible con la ley.

Ahora bien: más allá de estas consideraciones políticas, está el lado humano de Guatemala, un tema que deberá dominar la temática central del siguiente gobierno. Opina el embajador norteamericano que la sociedad total debe tomar conciencia y acción ante el problema de la desnutrición. Evadir esa responsabilidad es sentenciar al subdesarrollo a las generaciones del futuro.

Cuando le preguntamos sobre las ocupaciones y oposición a proyectos hidroeléctricos y otros que pueden generar bienestar, el embajador  hizo una observación interesante: aunque hay fuentes que generan bienestar y éste no alcanza en forma directa a los pobladores  del área, de ninguna manera puede ser esa una excusa para violentar la ley.

Con tantos retos pendientes, resulta oportuno para Guatemala abrirse más a la comunidad internacional. Relaciones diplomáticas con otras naciones y participación en organismos como el Consejo de Seguridad ayudarán al país en materia política. Sin embargo, nuestro invitado cree que si Guatemala quiere convertirse en destino de inversiones, deberá hacer mejoras en materia de comunicaciones, seguridad y arreglos con la comunidad indígena.  Solventando esto, los inversionistas encontrarán en este país un destino atractivo para generar riqueza y desarrollo.

Con estos conceptos, despedimos al embajador. Su destino: Afganistán.

 

Guatemala, 21de agosto 2011.

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